Palabras de Valerio Lara como felicitación navideña

December 21st, 2009

Gracias a ti por hacerme participe de tus inquietudes e informaciones, por tus consejos. Si algunas de mis opiniones o expresiones no te fueron agradables, te pido excusa.

Esta primera decada del siglo XXI ya agoniza con sus virtudes y defectos. Este segundo round de la historia es un gran reto para todos.

Solo deseo que cada ser humano sea además un ciudadano o ciudadana, mas activo que pasivo. Ese detalle esta por encima hasta del amor, porque al mismo tiempo que consolida nuestros derechos, permite una mayor convivencia con los demas, con El Estado.

Porque, la mayoria de las veces llamamos al amor, por la condicion de padre o madre, por preservar una familia, porque nos enamoramos de otro, porque un amigo nos favorece, por los compañeros de partido o de religion, por los amigos o amigas. Mas todo eso es limitado.

¿Cuantas veces le niego derechos a otros particulares por algunas de estas causas? En mi caso, muchisismas veces. Y hasta me siento impotente de esta actitud.

Por eso el ejercicio de la ciudadania activa es lo mas trascendente y universal por encima de nuestra limitaciones humanas. Esa es la esencia de aquel que le dijo a los judios, a su pueblo, que habian mas pueblos, que su palabra tambien iba dirigida a los “gentiles” o extranjeros.

Eso es lo que me evoca la navidad.

http://salomeu.b27.com.do

Ese barco velero – Isabel Pantoja

September 22nd, 2009


Ese barco velero cargado de sueños,
Cruzó la bahía
Me dejó aquella tarde agitando el pañuelo,
Sentada en la orilla
Marinero de luces, con alma de fuego y espalda morena
Se quedó tu velero perdido en lo mare,
Varado en la arena

Olvidaste que yo gaviota de luna
Te estaba esperando,
Y te fuiste meciendo en olas de plata
Cantando, cantando
Te embriagó aquella tarde,
El aroma del mar

Olvidaste que yo golondrina del aire
Te estaba esperando,
Te llevaste contigo
Mis últimos besos
Mis últimos años
Te embriagó aquella tarde
El ólor de azahar

Ese barco velero cargado de sueños cruzó la bahía
Me dejó tu mirada de fuego encendido
Clavada en la mía
Marinero de luces de sol y de sombra, de mar y de olivo
Se quedó tu silencio de rojo y arena
Clavado en el mío

Olvidaste que yo gaviota de luna
Te estaba esperando,
Y te fuiste meciendo en olas de plata
Cantando, cantando
Te embriagó aquella tarde,
El aroma del mar

Olvidaste que yo golondrina del aire
Te estaba esperando,
Te llevaste contigo
Mis últimos besos
Mis últimos años
Te embriagó aquella tarde
El ólor de azahar
Ese barco velero cargado de sueños cruzó, la bahía

Rafael Ramirez Ferreira: Sobre la envidia y la traición

September 20th, 2009

La envidia, madre de todas las intrigas

…Así como la deslealtad es madre de la traición.

Del bien y del mal estamos obligados a sacar reglas claras y sabias que nos permitan establecer caminos que nos conduzcan a lo que es justo, ético y propicio, sin acércanos a ideales imposibles, pero tampoco caer en extravíos y debilidades que nos lleven a comportarnos con cobardía o a postrarnos en el cieno como vulgares cerdos.

Agregue a esto el olvido cobarde y sumiso, más no como los pobres marranos que además de vivir en el lodo tampoco odian ni guardan rencor, porque eso de poner la otra mejilla está duro, cuando a fuerza de golpes traicioneros te han desbaratado el otro lado. Tampoco así. Porque siempre habrá comentarios buenos y comentarios malos, dependiendo a quienes se le favorece o deje de favorecer.

Sin embargo, consciente estoy que esta condenada envidia es la madre de todas las intrigas. La principal consejera para incentivar la desgraciada obsesión por obtener lo que no se tiene, incluyendo tanto las cosas materiales, intelectuales y morales que otro posee y que por más que los insaciables hijos de la oscuridad pretendan, nunca la podrán obtener, por carecer de dignidad y categoría moral para ponerse ese traje que envidian y los hace enloquecer cada día más en su despreciable proceder.

Estos sujetos están marcados, como si fuesen ganado. Etiquetados dentro de un grupo que adquieren el olor peculiar de la simulación y la perversidad que nunca los abandona aunque traten de camuflarlo, así sea bajo el manto inocente de caperucita, siempre ese olor fétido de lobo hambriento los delata toda vez que abren la boca.

El tipo de individuo al cual me refiero reniega de la historia, quizás porque leyéndola es como si fuese un oráculo que le muestra su triste condición y a lo mejor por ese temor rehúyen el conocimiento de la misma, porque siempre les recuerda que el auge y caída de los imperios y todos aquellos que se llegan a creer eternos ha sido la temible ambición.

Creen saber y conocer todo, razón por la cual caen en el error de especular de que todos los demás tienen que rendirle loas, pleitesías e inclinarse a su paso en un acto sumiso y vergonzoso de genuflexión. Son poseídos por la soberbia, que al decir de Fernando Savater, no es sólo el mayor pecado según las sagradas escrituras, sino la raíz misma del pecado. No se trata del orgullo de lo que tú eres, sino del menosprecio de lo que es el otro, el no reconocer a los semejantes.

Quizás sea por esto que en medio de este rebaño de timoratos e ignorantes que viven hundiéndose en el lodo de la prevaricación, el libertinaje y el escándalo, que reniegan a comprender que no se puede ser bueno en todo y tampoco parecerlo; es que me he vuelto desconfiado del lenguaje, porque nada se presenta como es.

“Ni yo ni el río somos los mismos” decía Heráclito y que nada dura eternamente, mientras Parménides, cuando se vio forzado a elegir entre guiarse por sus sentidos o por la razón, optó por esta última al considerar que los sentidos nos ofrecen una imagen errada del mundo y que ésta no concuerda con la razón de los seres humanos. Por eso el mundo es como es, un juego entre los contrastes; sin guerra no podríamos valorar la paz.

Esto es todo, y como la teoría se dice que es gris mientras la verdad se viste de verde, que nadie venga con burdas teorías y pretenda presentarnos estos individuos como unos asceta, lo mismo que si fuesen Santos, aunque estos hayan descendido al fondo de los abismos del infierno sin que se les pueda probar en justicia mala acción alguna. Reitero, así no, porque sin lugar a dudas en este medio perverso, en esta sociedad de mascaras y envidias, hay más pecadores verdaderos que santos. Así lo creo. ¡Si señor!.-

Un llamado para proteger a la República Dominicana

August 24th, 2009

Chiste religioso con Jesucristo y Terminator

August 15th, 2009

Bachata Rosa – Juan Luis Guerra

August 12th, 2009

BACHATA ROSA CON MOCEDADES

Te regalo una rosa
la encontré en el camino
no sé si está desnuda
o tiene un solo vestido
no, no lo sé

Si la riega el verano
o se embriaga de olvido
si alguna vez fue amada
o tiene amores escondidos

Ay, ayayay, amor
eres la rosa que me da calor
eres el sueño de mi soledad
un letargo de azul
un eclipse de mar, pero…

Ay, ayayay, amor
yo soy satélite y tú eres mi sol
un universo de agua mineral
un espacio de luz
que sólo llenas tú, ay amor

Ayayayay…

Te regalo mis manos
mis párpados caídos
el beso más profundo
el que se ahoga en un gemido, oh

Te regalo un otoño
un día entre Abril y Junio
un rayo de ilusiones
un corazón al desnudo

Ay, ayayay, amor
eres la rosa que me da calor
eres el sueño de mi soledad
un letargo de azul
un eclipse de mar, vida…

Ay, ayayay, amor
yo soy satélite y tú eres mi sol
un universo de agua mineral
un espacio de luz
que sólo llenas tú, ay amor

Te regalo una rosa
la encontré en el camino
no sé si está desnuda
o tiene un solo vestido
no, no lo sé
Si la riega el verano
o se embriaga de olvido
si alguna vez fue amada
o tiene amores escondidos

Ay, ayayay, amor
eres la rosa que me da calor
eres el sueño de mi soledad
un letargo de azul
un eclipse de mar, pero…

Ay, ayayay, amor
yo soy satélite y tú eres mi sol
un universo de agua mineral
un espacio de luz
que sólo llenas tú, ay amor

Ayayayay…

Te regalo mis manos
mis párpados caídos
el beso más profundo
el que se ahoga en un gemido, oh

Te regalo un otoño
un día entre Abril y Junio
un rayo de ilusiones
un corazón al desnudo

Ay, ayayay, amor
eres la rosa que me da calor
eres el sueño de mi soledad
un letargo de azul
un eclipse de mar, vida…

Ay, ayayay, amor
yo soy satélite y tú eres mi sol
un universo de agua mineral
un espacio de luz
que sólo llenas tú, ay amor

Andrea Bocelli – Time to say goodbye

August 1st, 2009

“El sexto pecado capital” por Rafael Octavio Bruno

July 27th, 2009

El sexto pecado capital

Por: Rafael Octavio Bruno

 

 

Es un sentimiento maldito de la raza humana, el que más genera enemigos silenciosos y por eso es muy peligroso mostrarse superior a los demás. Es una mezcla de pena y rabia, un desagrado que siente el hombre o la mujer mediocre inducido por la prosperidad y la alegría de los otros, por el deseo de poseer lo que otros tienen. Es la reacción de los fracasados, quienes buscando evadirse de su realidad se escudan en una cruzada moral exaltando valores que no tienen, desacreditando a los exitosos. La envidia existe y debemos cuidarnos de sus efectos perniciosos.

Los envidiosos tratan de invalidar a los otros atribuyendo su buena fortuna (la de los envidiados) a las conductas incorrectas, manipulando la realidad con su  psiquis perversa. Observe a su alrededor y verá como la tragedia ajena es el consuelo de los mediocres. La gente tiende a buscar y comentar las noticias desgraciadas como si eso le produjera un alivio existencial.

            De todos los trastornos del alma, la envidia es el único que nadie admite tener” decía Plutarco por los años 46-120 d.C. Así como Esquilo que dijo aproximadamente 600 años antes de Plutarco: “El proverbio dice que no muchos hombres pueden amar sin sentir envidia de un amigo cuya fortuna prospera; y alrededor de la mente envidiosa el frio veneno se adhiere y duplica todo el dolor que la vida le ocasiona. Necesita cuidar de sus propias heridas y siente la felicidad de los demás como una maldición.”

            La envidia combinada con el miedo,  el egoísmo y la traición es como una granada esperando explotar para destrozar con sus esquirlas cualquier asomo de éxito que podamos tener. Por eso es imperativo que nos cuidemos de toda la gente portadora de esos males que se han colado a nuestro reino procedentes del infierno. El mundo de los humanos es complicado. Si es trabajoso descollar y llegar a la cima, mucho más difícil es mantenerse en ella.

            Dicen los expertos que de las cosas que resultan más problemáticas de manejar al ser humano son sus sentimientos de inferioridad. Al enfrentarnos con una persona talentosa, con capacidad, con un poder superior, a menudo nos sentimos perturbados e incómodos y que esto se debe a que tenemos una conciencia exagerada de nosotros mismos. Cuando nos encontramos con quienes nos superan nos percatamos de aspectos en los que en realidad somos mediocres o al menos no tan brillantes como creíamos, entonces esta perturbación de nuestra imagen personal no puede tolerarse mucho tiempo sin que se despierten emociones negativas.

La envidia es un sentimiento clandestino porque la sociedad lo condena, además, mostrar envidia significa admitir que somos inferiores, por lo que se disimula de muchas formas. Este sexto pecado capital debe ser combatido y como nadie está exento, tiene que ser controlado con mucha fortaleza de carácter en nuestro camino a la superación. Aquí van algunas recomendaciones:

Primero: Practiquemos la máxima: “A quien Dios se lo da, San Pedro se lo bendiga.” Y alegrémonos del éxito ajeno.

Segundo: Aceptemos el hecho de que siempre habrá individuos que de algún modo serán superiores a nosotros y utilicemos ese sentimiento como fuerza impulsora para tratar de igualarnos a ellos algún día.

Tercero: No dejemos que la envidia se nos vuelva hacia adentro porque nos envenenará el alma. Es más fácil evitarla antes de que aparezca, que eliminarla una vez que se ha desarrollado. ¡Impidamos que crezca!

Cuarto: Entendamos que en la medida que nos desarrollamos y ganamos  poder, quienes se quedan atrás y/o debajo de nosotros nos tendrán envidia. Es inevitable, aunque no lo demuestren. Por lo tanto, no debemos aceptar  ingenuamente la fachada que nos exponen, tenemos que aprender a leer entre líneas las críticas, los pequeños comentarios sarcásticos, las virtuales puñaladas por la espalda, el elogio excesivo y sobre todo, esa mirada de resentimiento que muchas veces no se puede disimular. Los grandes problemas de la envidia aparecen cuando no lo reconocemos hasta que ya es demasiado tarde. ¡Neutralicemos al envidioso!

                         “Una vez que la envidia se muestra tal como es, la única solución suele consistir en huir de la presencia del envidioso y dejar a que hierva en su propia salsa” escribió alguien.

Por  último: Aprendamos de la frase de Don Quijote de la Mancha: “Nos ladran Sancho…señal de que avanzamos.”

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Este es el tipo de música que escuchan los ángeles y Dios

July 26th, 2009


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Miles de formas como Dios nos habla. Esta es sólo una de ellas.

June 16th, 2009


Impresionante la capacidad humana ………… merece la pena verlo.

El hijo le preguntó a su padre, ‘Papá, formarías parte en el maratón conmigo? El padre respondió, si’. Fueron al maratón y lo completaron juntos. Padre e hijo fueron juntos a otros maratones, el padre siempre decía ’si’ a las solicitudes de su hijo de ir juntos en las carreras. Un día, el hijo le preguntó a su padre, ‘ Papá, vamos a participar juntos en el ‘Ironman’ ‘ El padre le dijo si también.

El triatlón Ironman abarca unos 3,86 kilómetros nadando en los océanos, seguido por unos 180,2 kilómetros de paseo en bicicleta, y terminando con unos 42,195 kilómetros de maratón a lo largo de la costa de Big Island. IMPRESIONANTE!!!!!!