El Maniquí – Sandro

Tan solo quedó al fin, el viejo maniquí
donde probabas tú la seda y el chifón
que llamó la atención a todo aquel que vió
tu cuerpo de princesa,
y ahora quedó allí,
tirado en un rincón en el viejo desván,
guardando la emoción de cosas que no están
y vuelvo a recordar las horas de tibieza
y creo revivir el loco ir y venir
tu cuerpo de mujer
buscando por doquier
el nuevo figurín para poder lograr decorar tu belleza
y yo desde un rincón contemplo tu actuación
tratando conseguir con gran preocupación
algún nuevo color que luego te pondrás
y lucirás coqueta,
las lágrimas empañan la visión
y veo en el rincón del viejo maniquí
aquella que yo quise.

[Si quiere ser poeta, aprenda de Sandro]

Dime tu por qué me abandonaste,
¿ o acaso no lograste
las cosas que soñabas ?,
no viste con que ganas que yo
trabajaba luchando sin descanso
para darte mi abrigo
¿ o acaso, o acaso no entendiste que te amaba ?,
como te ama un amante, como quiere un amigo,
mas tu creíste que eras reina,
que yo tu esclavo debía darte todo y así
y así te di mi amor y me anulaste,
y te regalé todo, te di mi sangre
mis sentidos mis caricias y tu todo lo tomaste
y me anulaste, mas, mas cuando te pedí un poco de amor
tu sin mirar hacia atrás te marchaste ,
devuélveme el amor, dame la vida,
dame la vida que te dí
dame los sueños, devuelve el corazón aquí a mi pecho
que ya vacío y ya desecho de llorar
se acuerda hoy de ti
¡dáme el amor, dáme la vida!

Comments are closed.